miércoles, 13 de junio de 2012

#YoSoy132: de Chile a México con Camila Vallejo - Irene Selser

Daños Colaterales

#YoSoy132: de Chile a México con Camila Vallejo

Aunque la líder estudiantil chilena Camila Vallejo ya adelantó su simpatía hacia el movimiento #YoSoy132, de seguro este viernes 15 va a refrendar su adhesión a los jóvenes mexicanos cuando participe, a invitación de la UAM-Xochimilco, en el encuentro “Las universidades públicas en América Latina. El debate necesario”.

“Yo soy 132 y aquí hay muchos más 132, 133, ciento treinta..., así que estamos todos con ustedes”, dijo Vallejo el pasado jueves en un video difundido por YouTube, tras confirmarse su visita al país, luego de más de años de comandar junto a otros estudiantes la rebelión universitaria en Chile, que ostenta por cierto una de las matrículas más prohibitivas desde las reformas del dictador Pinochet (casi intactas durante más de dos décadas gracias al pacto de la Concertación Nacional).

La idea es que la geógrafa Camila Antonia Amaranta, con 22 años recién cumplidos y ex presidenta en 2010-2011 de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile (FECh), comparta su experiencia y abunde en sus demandas por una educación pública y gratuita por derecho constitucional; mismas que, como nunca antes en la historia de los movimientos de protesta, han sido escuchadas de propia voz e incluso acogidas en instancias como la ONU o la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

Con un rostro que es ya emblemático de las nuevas formas de protesta a ambas orillas del Atlántico —de Grecia a la primavera árabe, de los indignados de Puerta del Sol a los también indignados de Colombia— Camila suma a su natural carisma una formación política sólida como miembro de las Juventudes Comunistas de Chile, ella misma hija de padres comunistas.

Acusada por la siempre paranoica derecha chilena de ser manejada por el PC o de buscar radicalizar a los estudiantes con su postura, la joven no se inmuta: “Esas críticas no tienen real asidero, porque esto va más allá de eso. Hay un partido que está trabajando en conjunto con un movimiento social amplio, pero lo otro es más bien un intento desesperado para tratar de dividir al movimiento”.

Pero a diferencia de otras protestas, los jóvenes chilenos han irrumpido en la política proponiendo un nuevo modelo de sociedad pensado desde la educación. Pero esto no hace más que confirmar la vitalidad y madurez con que las nuevas generaciones se están ocupando de su futuro, aprendiendo de las luchas y derrotas de quienes hoy son sus padres o maestros, y plantándole cara con nuevas ideas e instrumentos a un presente que sigue siendo indignante.