martes, 27 de marzo de 2012

"Pinche Sota" - Eduardo R. Huchim


Eduardo R. Huchim


Partamos del supuesto de que es auténtica la grabación divulgada por La silla rota y multiplicada su difusión por Carmen Aristegui en MVS. Es un supuesto fundado porque la voz de mujer que se escucha se parece a la de Josefina Vázquez Mota, la candidata presidencial del PAN, quien habla con su coordinador de redes sociales, Agustín Torres Ibarrola, después de un debate entre los aspirantes panistas. Además, los detalles puntuales que se escuchan apuntalan la autenticidad de la conversación.

La parte que más importa es ésta:

"Un saludo cariñoso a Genaro García Luna que nos graba, en lugar de grabar a El Chapo, y un saludo muy amoroso a Alejandra Sota, que filtra todas nuestras llamadas telefónicas, pinche Sota".

Y en efecto, la grabación fue filtrada originalmente por la vía de Youtube, con lo cual se consumó lo que se anunciaba en ella misma. Josefina se negó a comentar la grabación porque se trataba del producto de un acto ilegal, según dijo en una entrevista con Aristegui, Denise Dresser, Lorenzo Meyer y Sergio Aguayo, en la mesa política del mencionado noticiario. (Por cierto, al imponerle brevedad a esa entrevista, Josefina desaprovechó la oportunidad de llegar más ampliamente a un vasto auditorio que, en su mayoría, difícilmente le prestaría atención en otro medio. Esto se acredita con un hecho registrado en Twitter, ese termómetro instantáneo -pese a los bots- de la atención que concitan los temas y que en la mañana de ayer tuvo dos hashtags que fueron trending topics durante horas: "Josefina no tiene tiempo" y "Pinche Sota".)

La negativa de Vázquez Mota a hablar sobre el producto de una acción ilegal fue una buena razón para eludir un tema espinoso, como el señalamiento de que dos integrantes del equipo de Felipe Calderón estaban cometiendo actos ilegales. También resulta previsible que quizá ahora, ya definida la candidatura, Sota, García Luna y su jefe no lanzarían fuego amigo contra Josefina (¿o será candidez suponerlo?), pero eso no quita que se hayan realizado grabaciones ilícitas y que explícitamente se atribuyan a dos miembros del gobierno en funciones. Uno de éstos, García Luna, fue prontamente defendido por Javier Lozano, quien involucró al PRI en la autoría de las grabaciones, pero sin pruebas.

Algo que no debe ocurrirnos es acostumbrarnos a la ilegalidad y aceptar que cientos de hechos inconstitucionales e ilegales, particularmente en materia de corrupción, se denuncien prácticamente todos los días (las páginas de Reforma así lo acreditan) y, sencillamente, no pase nada. En ese sentido, debe celebrarse el anuncio de Torres Ibarrola de que se presentará una denuncia ante la PGR para investigar el presunto espionaje, como ya se hizo el 31 de enero con otra filtración en la que Vázquez Mota se refería a su ex contrincante, Ernesto Cordero, como un patán. Claro, después habrá que exigirle a la PGR que actúe con prontitud y eficacia.

En la vertiente electoral debe advertirse que los primeros signos de lo que puede reeditar la polarización de 2006 ya están presentes, aun cuando las campañas todavía no empiezan formalmente. Tanto Vázquez Mota como Andrés Manuel López Obrador y Enrique Peña Nieto son víctimas de la propaganda negra y aunque este último ha dado con sus pifias abundantes municiones, ello no puede justificarla. Por su parte, Vázquez Mota ha tenido que afrontar la exhibición de viejos textos como los relacionados con Augusto Pinochet y la UNAM, sobre la cual -caracterizada por ella como un "monstruo"- ayer dijo que su negativa opinión ha cambiado y que esto se prueba con sus acciones en la SEP. También ha debido resistir libelos sobre su presunta sustitución en la candidatura panista y otros hechos que, en algún grado, remiten a la campaña de hace seis años con un destinatario muy distinto: López Obrador.

Por su parte, las autoridades electorales deberán estar alertas para actuar con rigor y celeridad y no incurrir en las omisiones que en 2006 contribuyeron a la polarización, el desaseo y el desprestigio de las dos instituciones cúpulas en materia comicial.


OMNIA

Bellas Artes cometió una inadmisible falta de respeto al público que acudió el domingo 25 de marzo a la escenificación de La Traviata. Programada para las 5 pm, la popular ópera de Verdi comenzó pasadas las 5:20, sin que mediara explicación alguna, a pesar de los insistentes palmoteos de impaciencia por parte del público que, además, se vio sometido a un ambiente caluroso ajeno a las emociones operísticas.