lunes, 5 de marzo de 2012

Los nuevos retos de las encuestas electorales - Roberto Ehrman

Roberto Ehrman

El pasado día 28 de febrero, La Asociación Mexicana de Agencias de Investigación de Mercado y Opinión Pública (AMAI) organizó un foro denominado Laboratorio Político 2012, en donde reunieron de manera consecutiva los representantes de las principales encuestadoras del país con cada uno de los cuatro candidatos presidenciales.
Entre el personal que acompañaba a los candidatos se encontraban los mismos representantes de las casas encuestadoras.
Se vio claramente cual eran las encuestadoras que trabajaban para cada uno de los candidatos.
La reunión tuvo como objetivo, entre otros, lo de hacer una reflexión y un llamado de atención sobre el uso y abuso de los resultados de las encuestas.
El punto nodal del foro fue lo de señalar que es necesario contextualizar los resultados de las encuestas electorales, para evitar el abuso político-electoral.
En este caso resulta fundamental, que quién o quienes opinan y difunden los resultados aclaren de antemano la metodología utilizada.
Es decir, poner en claro el proceso de selección de los tipo y niveles de población, la definición de la muestra representativa, el cálculo y la aplicación del coeficiente de fiabilidad y de error, la definición de las condiciones del muestreo a la hora de aplicación de la encuesta, la elaboración de la encuesta evitando preguntas tendenciosas, etc.
La metodología es fundamental para evitar un uso tendencioso de las encuestas, por ello no es suficiente normar sobre los tiempos de su aplicación y su difusión.
Al respecto existen once legislaciones que cuentan con especificaciones para la elaboración de encuestas y sondeos públicos: Baja California, Coahuila, Distrito Federal, Estado de México, Guerrero, Hidalgo, Jalisco, Puebla, Tamaulipas, Tlaxcala y Zacatecas.
Sin embargo, no las hay a nivel federal.
Es importante que se norme la metodología a nivel federal, porqué es evidente que cada vez más las encuestas son, no solamente la “fotografía” de la intención de voto en un momento determinado, sino que ellas mismas inducen, de manera intencional o no, al electorado a inclinarse por un candidato en lugar de otro.
Existen en México no menos de 40 encuestadoras profesionales reconocidas en el medio, que trabajan para candidatos de todos los partidos políticos. Mismas que aplican encuestas para la selección de los candidatos para todo tipo de cargos.
No obstante, faltan, en la elaboración de la metodología, unas variables determinantes en la mayoría de los casos.
Se trata de los mecanismos de compra venta de votos y del uso electoral de los programas sociales (becas, Oportunidades, Fonaes, programas sociales para ancianos, madres solteras, etc.).
En este caso, sería interesante evaluar en el muestreo, el valor en la tendencia de voto del hecho de pertenecer a un programa social o de ser parte de un grupo organizado para vender el voto.
No dudamos que por lo menos el 40% del voto actual se adquiere y mantiene por esta vía, y sin embargo, se aplican las encuestas como si la elección del electorado fuese libre e desinteresada…
Si las encuestas se aplicaran de manera más “integral”, podríamos conocer los ámbitos en donde el voto realmente cuenta.
Sin embargo, para ello, se necesita de otro tipo de encuestadores…
Twitter: @EhrmanR
Roberto Ehrman

Presidente de Dynamis Consultores, firma especializada en cabildeo, cabildeo presupuestal, y análisis y elaboración de políticas públicas. Es miembro de la Asociación Mexicana de Cabildeo (PROCAB). Doctor en Ciencias Políticas por la Universidad de Venecia (Italia), Coordinador y profesor del Diplomado en Cabildeo en la Universidad Iberoamericana, Coordinador del Diplomado en Evaluación de Impacto de Políticas Públicas y docente de Análisis Político en Universidad Anáhuac del Norte.


"Ustedes saben bien cuando una encuesta está bien hecha y cuando no. No vengo aquí a darles clases sobre eso, tampoco a darles clases de ética y moral”