martes, 6 de marzo de 2012

A las armas nucleares las cargan los bancos - Irene Selser

Daños Colaterales

La industria mundial de las armas nucleares es financiada y mantenida viva por más de 300 bancos, fondos de pensión, compañías de seguros y gestores de activos. Así lo revela un estudio de 180 páginas divulgado por la Campaña Internacional para Abolir las Armas Nucleares (ICAN), que añade que los países con poder nuclear gastan más de 100 mil millones de dólares cada año “fabricando nuevas ojivas, modernizando las viejas y construyendo misiles balísticos, bombarderos y submarinos para lanzarlas”.

Titulado “Don’t Bank on the Bomb: The Global Financing of Nuclear Weapons Producers” (“No confíen en la bomba: el financiamiento mundial de los productores de armas nucleares”), el documento —revisado a detalle por el corresponsal Thalif Deen (www.ips.com, 5 de marzo)— enlista las transacciones financieras de 20 firmas intensamente involucradas en la fabricación, mantenimiento y modernización de las fuerzas atómicas estadunidenses, británicas, francesas e indias.

Grandes corporaciones invierten en esas firmas asegundado “préstamos y comprando acciones y bonos”, añade el estudio, el primero en su tipo, que llama a la vez a los grandes bancos a abandonar el lucro de la guerra.

“Cualquier uso de armas nucleares violaría el derecho internacional y tendría catastróficas consecuencias humanitarias. Al invertir en los fabricantes, las instituciones financieras están de hecho facilitando la construcción de fuerzas atómicas”, añade el informe cuyo prólogo fue escrito por el premio Nobel de la Paz, el arzobispo anglicano sudafricano Desmond Tutu: “Nadie debería hacer ganancias con esta terrible industria de la muerte, que nos amenaza a todos”. Tutu insta al complejo financiero-militar a que respalden los esfuerzos para terminar con la amenaza atómica, y advierte que el cese de inversiones fue vital en la campaña para desarticular en Sudáfrica el sistema de segregación racial (apartheid).
De las 322 instituciones financieras identificadas por ICAN casi la mitad tiene sede en EU y un tercio en Europa. El resto opera en Asia, Australia y Oriente Medio.
Las más involucradas son Bank of America, BlackRock y JP Morgan Chase (EU), BNP Paribas en Francia, Allianz y Deutsche Bank en Alemania, Mistubishi UJF Financial en Japón, BBVA y Banco Santander en España, Credit Suisse y UBS en Suiza, y Barclays, HSBC, Lloyds y Royal Bank of Scotland en Gran Bretaña.

Consultado por el corresponsal Deen sobre un eventual boicot ciudadano a esos bancos por su rol en la carrera armamentistal, Tim Wright, director de campañas de ICAN y coautor del informe, dice: “Si los bancos se resisten a ceder, los clientes tendrán que buscar alternativas éticas”.