martes, 13 de marzo de 2012

Probé que es posible frenar a esa derecha que quiere entregar el país al extranjero: Bartlett

  • El único candidato que tiene un proyecto para salvar a México es López Obrador, asegura
  • No estoy con el PRI porque se ha derechizado y lo controla una pandilla, dice el aspirante al Senado
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Para gobernar, López Obrador necesitará un Senado fuerte, afirma Manuel Bartlett Díaz
Foto María Luisa Severiano
Andrea Becerril
Periódico La Jornada
Martes 13 de marzo de 2012, p. 9

El único candidato que tiene un proyecto para salvar al país es Andrés Manuel López Obrador, y yo quiero estar en ese proyecto para colaborar desde el Senado a frenar a la derecha personificada por el PRI y el PAN, asegura Manuel Bartlett Díaz.

En entrevista con La Jornada, el político que ha militado varias décadas en el PRI y es ahora candidato al Senado por PRD, PT y Movimiento Ciudadano responde a quienes lo descalifican por los sucesos de 1988, cuando fue secretario de Gobernación.

Sostiene que no hay diferencia alguna en estos momentos con el ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas –a cuyo lado ha participado en marchas en defensa de la electricidad y el petróleo–, pues con él ha coincidido en otros temas torales que tienen que ver con la defensa de la soberanía nacional y lo considero mi amigo .

Advierte que durante los pasados 25 años ha aclarado en miles de ocasiones que es falso que él haya alterado los resultados de la elección de julio de 1988 o apagado el sistema de cómputo para favorecer a Carlos Salinas de Gortari.

La frase que se le atribuye de se cayó el sistema nunca la pronunció, recalca, y precisa que el asunto llegó a los tribunales y logró que un juez sentenciara al panista Germán Martínez Cázares por daño moral, al haberlo acusado, durante una sesión del Instituto Federal Electoral (IFE), de instrumentar un fraude contra Cárdenas.

El juicio duró seis años, ya que Martínez Cázares ocupó luego diversos cargos desde los que maniobró, entre ellos el de secretario de la Función Pública y luego dirigente nacional del PAN. Presentó incluso un recurso ante la Suprema Corte, que le echaron abajo, y está ya sentenciado por daño moral; ya no aportó ninguna prueba de sus dichos.

Así que lo de la caída del sistema es una acusación desvirtuada ante el Poder Judicial, y sólo insisten algunos que no quieren que llegue de nuevo al Senado, donde ya probé en la legislatura de 2000 a 2006 que es posible frenar a esa derecha que quiere entregar a México y su riqueza al extranjero.

Bartlett señala que tanto en el Senado como en los otros cargos públicos que ha desempeñado siempre he mantenido una absoluta congruencia en mi comportamiento. No está en el PRI, porque se ha derechizado y lo controla una pandilla.

En sus seis años en el Senado, recuerda, luchó contra las iniciativas del entonces presidente Ernesto Zedillo para privatizar la electricidad y el petróleo, y contra la intención de dar más privilegios a las televisoras a través de la llamada ley Televisa, e impulsó dos controversias constitucionales, que la Suprema Corte resolvió en su favor.

La invitación a que contendiera por la senaduría en Puebla, bajos las siglas de la Coalición de Izquierda, insiste, fue debido a muchas coincidencias ideológicas, por lo que no tuvo rechazos del PRD en la entidad y ganó la candidatura de los tres partidos, luego de tres meses de precampaña. Así que debe respetarse el resultado.

Con Cárdenas, detalla, hay coincidencias e incluso en declaraciones públicas ha respaldado su candidatura. En Puebla, durante una entrevista con un comentarista reconocido y en periódicos nacionales, cuando le han hecho la pregunta insidiosa sobre un hecho de hace 25 años, él ha repetido que considera que defendí intereses importantes de la nación en el Senado y él ha dicho que ojalá, de llegar nuevamente al Congreso, los vuelva a defender. Lo entiendo como un apoyo a mi candidatura, que no leen ni interpretan así los que no quieren hacerlo.

–¿Van a confluir en el mismo partido?

–Estamos en el mismo movimiento, que es más allá de partidos. Eso es lo esencial. López Obrador encabeza un gran movimiento nacional, al que ha llamado a sumarse a todos los ciudadanos que estén dispuestos a participar en el cambio. Ayer, cuando rindió protesta como candidato presidencial de uno de los tres partidos que lo impulsan, el tabasqueño reiteró el llamado.

A ese movimiento he sido invitado, y voy por que coincido desde hace mucho tiempo con López Obrador, no por algún cargo. Andrés Manuel no puede ir solo a la Presidencia, requerirá un Senado fuerte y progresista, que pugne por restablecer los grandes principios que se han hecho a un lado.

Aclara que no le han pedido que se afilie al PT ni a ninguno de los otros tres partidos que lo postularon, ni considera que sea necesario, porque lo esencial es la batalla conjunta para que los mexicanos sepan que el priísta Enrique Peña Nieto, además de estar al servicio de los intereses de Televisa, ya adelantó que privatizará el petróleo; hasta se lo ofreció al vicepresidente de Estados Unidos, Joe Biden.

En los tres meses de precampaña, pidió a los poblanos no votar por el PRI, y ha tenido éxito, señala. Estoy muy contento, he sido muy bien recibido en la entidad, me halaga que aunque pasaron 13 años de que dejé la gubernatura de Puebla, la gente me recuerde y estén dispuestos a respaldarme. Muchos gobernadores se van al exilio; yo regreso a pedirles de nuevo el voto.

Bartlett detalla que su campaña será austera y poco convencional. Sonríe cuando recuerda que como secretario de Educación y de Gobernación contaba con todo un equipo de prensa; ahora son sólo cuatro personas que lo acompañan en recorridos por la entidad, en los que privilegiará no las concentraciones masivas, sino el contacto directo con la gente.