miércoles, 11 de mayo de 2011

Líderes de migrantes cuestionan la lucha anticrimen de Calderón

Usted ya cumplió su sueño de ser presidente, pero en ese conflicto no va a ganar nadie, le dicen

  • La respuesta del Ejecutivo fue que él no enarbola la bandera de guerra contra el narcotráfico
Claudia Herrera y David Brooks
Enviada y corresponsal
Periódico La Jornada
Miércoles 11 de mayo de 2011, p. 5

Nueva York, 10 de mayo. Joel Magallan, líder de migrantes en Estados Unidos, le dijo a Felipe Calderón que ya cumplió su sueño de ser presidente, pero México está sumido en una guerra interminable que no va a ganar ni él ni nadie. La respuesta del mandatario fue que él no enarbola la bandera de guerra contra el narcotráfico y su política pública tampoco fue producto del me da la gana hacer la guerra.

Magallan, dirigente de la Asociación Tepeyac, de Nueva York, fue una de las decenas de voces que criticaron la situación en México y en Estados Unidos, pero fue más allá al advertir que la herencia de este sexenio es más inseguridad y la promesa de ser el presidente del empleo se ha incumplido.

Un inexpresivo Calderón escuchó al migrante y en un momento le dio un trago a un vaso de agua, para luego revirar que aprovecharía esa oportunidad para aclarar estereotipos que se hacen por prejuicios o intereses políticos.

La cita fue en el hotel Intercontinental. En un pequeño salón se sentaron de un lado 29 líderes comunitarios, como los llamó la Presidencia, y enfrente el mandatario federal acompañado por su vocera, Alejandra Sota; el embajador en Washington, Arturo Sarukhán; la canciller Patricia Espinosa Cantellano, y cónsules mexicanos en Estados Unidos.

Cuarto orador, Magallan comenzó por comentar que era difícil hablarle al Presidente casi al final de su sexenio. Le recordó que le falta un año y medio para concluir su mandato, aspecto que Cecilia Reynolds, de la comunidad de Freehold, también le hizo ver: No le doy la bienvenida, porque ya van de salida usted y todo su gabinete.

Magallan añadió: “Supongo que usted ya consiguió el sueño de ser presidente y con la bandera de lucha contra el narcotráfico. Sin embargo, creo que tenemos mucho que hacer en México (que) está sumido en esta guerra interminable que no la va a ganar nadie y sí hay muchos muertos y sí hemos dejado de lado muchas prioridades que no se han solucionado.

La bandera que tenía en un principio de su campaña, que era el empleo, parece que no ha funcionado y nos quedamos con la bandera de la guerra contra el narcotráfico. Creo que ésa es una guerra que no la va a ganar usted ni nadie, porque no depende de usted, sino de las fuerzas que venden el negocio de la guerra.

Mientras el presidente Calderón lo observaba y hacía algunas anotaciones, el representante de la Asociación Tepeyac añadió: Quisiera insistirle que ojalá en el último año y medio que le queda pudiera dejarnos un legado: que en México haya más inversión en la educación. Si usted invierte en ellos (becarios) serán ciudadanos que van a rescatar a México, le dijo.

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En Puebla, policías federales y agentes del INM detuvieron a 183 migrantes indocumentadosFoto Notimex

El turismo ha bajado, explicó, porque se considera a México de los más inseguros del mundo. Le pidió sugerirle al presidente Obama que la orden ejecutiva de parar las deportaciones sea una prioridad, como una muestra de que su gobierno está con la comunidad latina; deberíamos detener las deportaciones para que menos familias estén divididas e inseguras de si van a continuar viviendo en Estados Unidos los próximos años.

Calderón Hinojosa buscó contestar de manera puntual a Magallan. “No es el tema de cumplir el sueño de ser presidente o no. Yo quiero servir y poder realizarme como mexicano en la transformación de las condiciones de vida.

Tampoco quiero decir que yo estoy o enarbolo la bandera de lucha o de guerra contra el narcotráfico, como usted lo ha mencionado. Aclaró que no es una guerra contra el narcotráfico por sí mismo, sino que esos criminales afectan la seguridad de la gente en muchas regiones del país.

Nuestra obligación, añadió, es preservar el estado de derecho. Eso no es ni siquiera una opción, no es política pública que diga uno me da la gana ahora dedicarme a hacer o no hacer guerras, no se trata de ir a Irak y mandar soldados allá a miles de kilómetros a pelear por esa causa. E insistió en que ha crecido el turismo y que menos mexicanos se van del país.

Aprovechó para aplaudir la nueva petición hecha por Obama de aprobar la reforma migratoria y reconocer su propósito de alcanzar una solución de fondo. Expresó su deseo de que la propuesta Dream Act, aún vista por algunos como insuficiente, sería un gran paso.

Otros líderes de agrupaciones ya habían mostrado su inconformidad, como Teresa Vivar, de Lazos América Unida, porque México no los ayuda a obtener documentos de identidad que les permitan obtener sus pasaportes y tramitar papeles.

César Aguirre le dijo: Ya es tiempo de que los migrantes tengamos representación en el Congreso, y le pidió que abandere que haya migrantes en la Cámara de Diputados y en el Senado. Los políticos en México nos tienen miedo, no sé por qué.

El Presidente prometió hablar con el Instituto Federal Electoral, que ha sido muy conservador para que puedan votar los migrantes, se amplíen casillas y haya acceso a la credencial de elector.

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