viernes, 18 de mayo de 2012

Reciben a AMLO en Acapulco como si fuera una celebridad


Reciben a AMLO en Acapulco como si fuera una celebridad


Andrés Manuél López Obrador, candidato de la coalición Movimiento Progresista
Andrés Manuél López Obrador, candidato de la coalición Movimiento Progresista

ACAPULCO, Gro., (apro).- Cuando pasada la medianoche llegó a este puerto, Andrés Manuel López Obrador de pronto se vio atrapado por cientos de motociclistas que realizaban un festival en la costera Miguel Alemán. “Ahí esta López Obrador” gritó alguien y los rugidos de las maquinas se dirigieron a la camioneta y en un santiamén aquello se convirtió en un acto de campaña fuera de la agenda.

López Obrador ríe cuando recuerda cómo se acercaban mujeres y hombres, la mayoría jóvenes, que lo saludaban metiendo una de sus manos a la ventana de su camioneta, mientras en la otra malabareaban vasos de cerveza.

“Nadie nos faltó el respeto”, dice asombrado el candidato de la izquierda y sonríe divertido cuando recuerda que fueron varios minutos en los que fue rodeado por muchas jovencitas que se salieron de los bares de la costera para saludarlo, para tomarse una foto.

López Obrador salió de la muchedumbre como una celebridad, entre saludos y flashes de las cámaras, sin bajarse de la camioneta, mientras sus escoltas abrían paso pidiendo permiso a los motociclistas que hacían rugir sus potentes máquinas.

En los videos tomados por sus acompañantes se ve a jovencitas con poca ropa y en traje de baño acercándose a la camioneta blanca donde viajaba el candidato presidencial que de pronto se perdía entre la muchedumbre.

Se escuchan los gritos de “presidente, presidente” y una masa de gente y moticletas moviéndose alrededor del vehículo de donde salía la mano del tabasqueño saludando, agitándose, estrechando a otras manos en ese mar de noctámbulos.

Minutos más tarde, ya en el hotel donde pernoctó, López Obrador y sus escoltas bromeaban con los reporteros de su aventura nocturna. “Salimos bien librados” decía uno de los guardias personales del candidato, quien seguía exultante: “Sin quererlo hicimos un acto de campaña”.